28.7.09
Marcha hacia la madurez
22.7.09
La ciudad de la que hablo es innombrable, porque representa para mí algo mayor que la libertad. Majir es lo que yo siento cuando miro, lo que veo en el interior de las cosas; es también mi reflejo.
Soy egoísta: creo en que lo que siento y sentí cuando vi la ciudad, y no a las personas. Lo que siento, es lo que quizá quisie vivir... por eso Majir es mi infierno; es lo que yo misma sostengo; es mi mapa de colores, la geografia trazada por los límites invisibles que yo creo.
Allí desee y abrí mis sueños internos, dejando que se soltasen por el aire e inundasen los cielos. Que simple inocencia...!
Majir es la memoria, aquella con la que filtro mis deseos: rojo sobre negro, chaqueta de pana sobre el suelo... Majir está dominada por aquel toro azul, imprevisible sueño; temeroso dulce sueño al que viajo cada noche.
A eso unos le llaman el imposible, otros utopía, yo le llamo deseo.
15.7.09
JORNADAS LITERARIAS "LA NOVELA Y LA CIUDAD". CÁDIZ, 14 DE JULIO DE 2009 :

MI CRÓNICA DESENFADADA
Dicen que amor a simple vista no existe y yo confirmo, que una paradójica excepción se cumple en la literatura.
Igual que Madrid puede ser una amante perfecta, la escritura puede ser el seductor canto de sirenas que irresponsablemente nos atrae hacia un escritor porque... los escritores convencen y enamoran por lo que escriben y las formas de sus letras despiertan nuestros sentidos, de forma pasional y alocada, hasta que irremediablemente saciamos nuestras ansias, consumando sus escritos con una lectura de cortos sorbos (como la mía); o alocada y desenfrenada; o inocente; o crédula y creyente; o crítica... o la del suave atardecer que a fin se extingue, u otro sinfín de posibilidades.
La narración convence igualmente, aunque es más propia de supervedettes (si me permiten la libertad de españolizar lo inespañolizable)., y de showman ( Pero a un escritor le pedimos que nos seduzca con el lenguaje, que es distinto que seducir con sus palabras. Yo no pido que Lina Morgan se dedique a la literatura, pido que me haga reír con sus muecas.
Elvira Lindo convenció a un ardiente público, sobretodo americano, con sus cómicas observaciones sobre la realidad de dicho país y Caballero Bonald, entonó la hermosa y propia canción a la que nos tiene acostumbrados.
Si al fin me decidiera a ser una autora de éxito (algo que desgraciadamente no lo decide uno mismo, sino que es el otro lector quien lo decide), lo que más me costaría sería enfrentarme a mi posible lector en forma de público... porque creería que le tengo que convencer definitivamente de mis posibilidades como escritor..., y eso a mí me pone muy nerviosa.
Aún durmiéndose, debido a las extrañas horas en las que trabaja, Gómez Rufo me convenció absolutamente, con ese discurso cuidado y aliñado en la medida adecuada con las metáforas oportunas. Conoce bien el lenguaje y también su trabajo. Le elijo a él... y por eso fui con mi bici desde Kursala a Quórum en cuanto pude escapar, a comprar el único libro que tenían...
Ahora, me temo, le estoy devorando.
BEATRIZ
12.7.09
Mikael

Nunca bailé tanto como contigo, ni dejaré de hacerlo aunque te odiara en alguno de los momentos en que crecí contigo.. y envejecí..., ya sola.